Por Ileana Bernal de la R.
El Gobierno de México presentó la ruta oficial para la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, una reforma que será gradual y concluirá en enero de 2030.
La presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario del Trabajo, Marath Baruch Bolaños, explicaron que la disminución no afectará salarios, prestaciones ni condiciones laborales, y que busca mejorar la calidad de vida, la salud y la seguridad de los trabajadores.
La reforma, que quedará inscrita en la Constitución y en la Ley Federal del Trabajo, se discutió del 19 de junio al 30 de noviembre y alcanzó consenso con empleadores y sindicatos.
La aplicación será paulatina: en 2026 la ley entrará en vigor como periodo de ajuste; en 2027 la jornada bajará a 46 horas; en 2028 a 44; en 2029 a 42; y en 2030 llegará a las 40 horas definitivas.
Sheinbaum aseguró que el próximo aumento al salario mínimo no generará desequilibrios en la inflación de productos y servicios en el país.
También que se trabaja en coordinación con el equipo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para garantizar la estabilidad económica.
Entre los principios clave destacan que no habrá recortes salariales, se prohíben las horas extras para menores de edad y los congresos estatales deberán validar los cambios constitucionales para su plena entrada en vigor.