Por Ileana Bernal de la R.
Las elecciones intermedias de Estados Unidos representan un factor clave para México, debido a sus posibles repercusiones en comercio, migración y seguridad. La renovación del Congreso podría modificar los contrapesos al presidente Donald Trump y la capacidad de su gobierno para impulsar decisiones que afectan la relación bilateral.
Uno de los principales temas es el T-MEC, cuya revisión mantiene abiertas las diferencias sobre aranceles, industria automotriz y la participación de China en las cadenas de suministro.
Un cambio en el equilibrio legislativo podría aumentar la vigilancia sobre la política comercial de la Casa Blanca y abrir nuevas condiciones de negociación.
En materia migratoria y de seguridad, México podría enfrentar presiones de ambos partidos, pues estos asuntos forman parte de la agenda de Washington.
El resultado electoral no cambiará el mandato de Trump, pero sí puede modificar el nivel de supervisión y los límites políticos a sus decisiones.