Por Chef Camila «Cami» Herrera
Hoy vamos a meterle cuchara a una cazuela de huevos ahogados en chile colorado, de esos que llegan a la mesa bien calientitos, con la salsa espesita, el huevo en su punto y unas tortillas listas para hacer la clásica “cucharita” y no dejar ni una gota en el plato.
Para la salsa vamos a trabajar con chile colorado, jitomate, cebolla y ajo…yo siempre digo que aquí está el secreto: no hay que tenerle prisa al sofrito. Dejemos que el jitomate se cocine bien, que la cebolla se dore apenas y que el ajo perfume la cazuela, y después licuamos todo con un poquito de caldo y colamos para conseguir una salsa tersa.
Receta:
Para 4 personas:
- 8 huevos
- 4 chiles colorados o guajillos, sin semillas
- 4 jitomates maduros
- ½ cebolla blanca
- 2 dientes de ajo
- 1 taza de caldo de pollo o verduras
- ½ cucharadita de orégano
- Sal y pimienta al gusto
- 1 cucharada de aceite
Para acompañar:
- Frijoles de la olla
- Queso fresco
- Tortillas de maíz o de harina
- Chiltepín al gusto
Preparación:
Comenzamos con la salsa, que es la estrella de este desayuno.
En un comal caliente asamos ligeramente los jitomates, la cebolla, los ajos y los chiles. Cuidado con el chile: no queremos quemarlo porque puede amargar la salsa.
Cuando todo esté suavemente tatemado, lo llevamos a la licuadora junto con el caldo y el orégano, y licuamos hasta conseguir una mezcla tersa y después la colamos.
Calentamos el aceite en una cazuela y vertemos la salsa…la dejamos cocinar a fuego medio durante unos minutos, hasta que cambie de color, espese un poquito y empiece a perfumar toda la cocina.
Ahora sí, bajamos el fuego y cascamos los huevos directamente sobre la salsa, uno por uno. Tapamos la cazuela y dejamos cocinar hasta que las claras estén firmes y las yemas todavía suaves.
Servimos dos huevos por persona, bien bañados con el chile colorado, y acompañamos con frijoles de la olla, queso fresco y tortillas recién calentadas.
Si son de los que disfrutan el picante, una pizquita de chiltepín por encima les va a dar ese toque sonorense que hace la diferencia.
Valor nutricional:
El huevo aporta proteína de alta calidad, además de colina, vitamina B12, vitamina D, hierro y otros nutrientes. Los frijoles complementan el plato con fibra y proteína vegetal, mientras que el jitomate y los chiles aportan vitaminas y compuestos antioxidantes.
Para beber, un café con leche bien caliente queda de maravilla con la salsa de chile colorado.
¡Y ahora sí: a la mesa, porque estos huevos no son para comerlos de prisa, son para romper la yema, mezclarla con la salsa, doblar la tortilla y disfrutar!