Por Redacción
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que corresponde a los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) decidir si mantienen o cambian a su dirigente sindical, Rafael Olivos, y descartó que la decisión deba depender de la Presidencia de la República o de la dirección del organismo.
Durante su conferencia matutina, la mandataria defendió la autonomía sindical y afirmó que la elección debe realizarse mediante voto secreto, directo y universal, conforme a las reglas aplicables a las organizaciones sindicales. Recordó que el sindicato del IMSS agrupa a más de 400 mil trabajadores.
“Si luchamos tantos años porque los trabajadores elijan a sus propios dirigentes, ¿cómo es que ahora vas a hacer el dedazo? Pues no”, expresó.
Sheinbaum también cuestionó la presencia de dirigentes panistas en las protestas de trabajadores del Instituto y calificó su actuación como el “oportunismo político más absurdo y ridículo”. Luego de que integrantes del movimiento confrontaran al dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, y a otros políticos, la presidenta afirmó: “La gente no es tonta”.
En cuanto al conflicto laboral, explicó que los trabajadores rechazaron inicialmente una propuesta de incremento salarial de 6.8%. Posteriormente, tras una mesa de trabajo con el director general del IMSS, Zoé Robledo, se elevó la oferta a 8%, distribuido en 4% directo al salario tabular y 4% en prestaciones, propuesta que el sindicato aprobó.
La presidenta señaló que las manifestaciones disminuyeron después del acuerdo y calificó el incremento como un esfuerzo importante del Instituto, dentro de un ejercicio responsable del presupuesto. No obstante, reconoció que aún debe darse mayor impulso al mejoramiento del IMSS y atender las demandas de mejores condiciones laborales.
Finalmente, defendió que las diferencias sindicales se resuelvan mediante mecanismos democráticos y legales, sin intervención política en la elección de sus dirigentes.